A principios de
este mismo año 2013 Saratoga aterrizaban
en Barcelona para presentar su última entrega discográfica “Nemesis”, ofreciendo una notable actuación en la que, además de
ratificar la calidad de sus nuevas composiciones y la plena vigencia de su
actual line-up, la formación capitaneada por el incombustible Niko Del Hierro
conmemoraba su vigésimo aniversario. Pero cuando parecía que la banda estaba
viviendo uno de sus mejores momentos, con una buena repercusión y continuas giras por España y
Latinoamérica, sorpresivamente a principios del mes de Agosto saltaba la notica
mediante un comunicado, firmado por el propio bajista, en el que se anunciaba
un parón indefinido en las actividades del combo madrileño.

La noche de
difuntos fue la fecha escogida para su
despedida en la Ciudad Condal, eligiendo
para una cita tan especial y emotiva la Sala Bikini, donde unas cuatrocientas
personas se reunieron para ser testigos, -quizás por última vez-, del
arrollador directo de una de las formaciones más representativas y longevas del
heavy metal nacional. Según lo previsto, a las 21 horas, el cuarteto saltaba
sobre las tablas al son de una portentosa "Tras Las Rejas" que, a
modo de presentación, nos anunciaba la
intención del combo de ofrecernos una
rotunda sesión de auténtico y genuino
Heavy Metal. Motivados, compactos, y muy concentrados el cuarteto
del foro demostró durante sus dos horas de show la experiencia y
profesionalidad adquiridas a lo largo de los años, logrando conectar con el
público desde los primeros compases del
show, apoyándose en la efectividad de
temas como el que sirvió para presentar a la
actual formación en 2007 "El vuelo Del Halcón", con el que
consiguieron hacer rugir con fuerza a toda la sala.
Aunque la actual
encarnación de Saratoga ha facturado tres álbumes de
estudio, lo cierto es que la primera parte del show estuvo basada, casi
de forma íntegra, en la etapa de su anterior vocalista Leo Jiménez, descargando
de forma consecutiva trallazos desbordantes de fuerza y rabia metalera como
"A Morir", con la banda dándolo todo sobre las tablas liderados por
un pletórico Tete Novoa, o la más introspectiva y emocional "Contigo, Sin
Ti", con toda la sala cantando la primera parte del tema, para que acto seguido fuera Tony Hernando quien rematara la faena
con una extraordinaria aportación solista. De hecho, creo que el guitarrista es quien más ha crecido en directo dentro del
seno de la banda, ya que en cada una de las actuaciones que he presenciado de
la formación madrileña lo he visto más cómodo y entregado, asumiendo cada
vez una mayor cuota de protagonismo.

Tras haber
invertido la primera parte del show en el material de épocas pasadas, esta
segunda parte del repertorio estuvo claramente basada en las composiciones
facturadas por la actual formación, centrando su objetivo en los temas de sus
tres últimas entregas de estudio, “VII”, “Secretos y Revelaciones” y su más
reciente “Nemesis”. Tras el derroche de velocidad y contundencia llegaba
el momento de volver a relajar un poco
los ánimos, recurriendo a la ambientación más emotiva y sentimental de “Hasta
El Día Más Oscuro”, que fue magníficamente recibida, y que dejó a toda la sala
coreando el nombre del vocalista. Aprovechando la magia creada, la banda
continuó explotando el filón de las atmosferas más densas e introspectivas,
regalándonos una soberbia interpretación de “Luna Llena”, en la que Saratoga
volvió a demostrar su gran maestría a la hora de desenvolverse en esos medios
tiempos rugosos y cargados de intensidad.

Un técnico y
vistoso solo a cargo de Andy, en el que el percusionista dejó claro porque es
uno de los baterías más reconocidos y respetados de este país, sería el preámbulo
para uno de los momentos álgidos de la velada, un intenso “Sigues Estando (En
Mi Vida)”, que fue recibida con auténtica devoción por parte de un respetable que acompañó incansablemente
cada una de las composiciones de la banda. La vuelta a su material más reciente
vendría protagonizada por la oscura densidad de “Perversidad”, marcando un
punto de inflexión dentro de la descarga de los madrileños. La encargada de
traernos de vuelta a los terrenos más netamente metaleros sería la dupla compuesta por “No Sufriré Jamás Por
Ti”, con Tete cogiendo un teléfono de entre las primeras filas para que un
aficionado se llevara a casa un fantástico recuerdo de esta noche inolvidable,
y el canto ecologista contenido en “El Planeta Se Apaga”, en la que el
vocalista hundió su micrófono entre las
primeras filas para facturar un final inmenso y apoteósico.

Una vez finalizado
el concierto, y tras el acostumbrado reparto de púas y baquetas, muestras de
cariño y agradecimiento por parte de los músicos hacía su público, y la
sensación entre los presentes de haber sido testigos del “hasta luego” de una
de las bandas más grandes y queridas de la escena metálica española. Sin duda,
la descarga de Tete, Tony, Andy y Niko fue de aquellas que sientan cátedra, y
es que el nombre de Saratoga siempre ha sido sinónimo de fuerza, técnica, metal
y sobre todo entrega.
Habiendo sido
seguidor de la banda desde sus inicios, únicamente me faltó para acabar de
redondear la noche, y que la velada fuera realmente memorable, que el cuarteto
se hubiera decidido a rescatar, aunque solo fuera de forma testimonial y a modo
de homenaje hacia sus fans más veteranos, alguna pieza de sus dos primeros
trabajos, ya que creo que un guiño tipo
“Ningún Precio Por La Paz”, “Loco”, o su versión del “Resistiré”,
hubiera sido el broche perfecto para una velada tan especial y emotiva como la
de esta noche. En cualquier caso, no me gustaría acabar esta crónica sin desear
toda la suerte del mundo a cada uno de los miembros de la banda en sus próximos
proyectos, y desear que este “parón”, que están a punto de iniciar, sea
simplemente un pequeño descanso que les permita volver pronto con más fuerza y
energías renovadas . Hasta entonces estaremos aguardando su vuelta.
TEXTO:ALFONSO DIAZ
FOTOS:CARLOS OLIVER
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